CASA PERALTA

El proyecto se concibe como una vivienda de dos pisos de 250 m², pensada como una arquitectura maciza, sólida y de carácter, que actúa además como hito de acceso a Puerto Fuy. Al tratarse de la casa de un constructor, la propuesta debía expresar firmeza, oficio y permanencia, traduciéndose en un diseño de líneas rectas, volúmenes contundentes y una lectura arquitectónica clara y robusta.

La casa se implanta estratégicamente para aprovechar las vistas privilegiadas hacia el lago Pirihueico, transformando el paisaje en un elemento central del proyecto. La arquitectura se expresa con una presencia fuerte y controlada, donde la masa construida dialoga con el entorno natural desde una postura segura y dominante, reforzando su condición de vivienda–referente dentro del sector.

El acceso principal se realiza por el segundo piso, decisión que responde tanto a la topografía como a la intención de jerarquizar las vistas y los espacios públicos. En este nivel se desarrolla el programa principal, compuesto por una sala de estar y comedor de grandes dimensiones, concebidos como un espacio amplio, representativo y abierto hacia el lago. La cocina, junto con logia y bodega, se organiza de manera independiente, asegurando un funcionamiento eficiente y ordenado del área de servicios. En este mismo nivel se ubica el dormitorio principal en suite, con su baño privado, privilegiando vistas, privacidad y confort.

El primer nivel alberga el programa más familiar y privado, donde se disponen cuatro dormitorios, un baño completamente equipado y un salón con sala de estar, configurando un espacio más contenido, pensado para la vida cotidiana y el descanso, sin perder la relación visual con el entorno.

En términos formales, la vivienda se define por una arquitectura contundente y expresiva, donde la masa, las proporciones y la materialidad transmiten solidez y durabilidad. Cada decisión proyectual refuerza la idea de una casa firme, bien anclada al territorio, coherente con el oficio de su mandante y con la escala del paisaje que la rodea.

En síntesis, esta vivienda, desarrollada para el mandante Rubén Peralta, se plantea como una arquitectura potente, sólida y representativa, que combina funcionalidad, carácter y vistas excepcionales, consolidándose como un referente arquitectónico en el acceso a Puerto Fuy y en el borde del lago Pirihueico.

“Arquitectura firme frente al lago.”